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Historia: Mac OSX 10.3 “Tiger”

Historia: Mac OSX 10.3 “Tiger”

Si has leído las distintas entradas que se  han publicado hasta el momento sobre Mac OS X, estarás de acuerdo que hasta ahora la mayor parte de sistemas operativos presentados por Apple arrastraban grandes fallas o alguna que otra carencia. Tiger fue en su día lo que Snow Leopard a Leopard, un cambio de sistema que llegó para pulir todos esos pequeños fallos que tenia Panther.

El sistema en su día fue considerado por el publico como una “actualización mayor”, de hecho el efecto fue muy similar al ocurrido con Snow Leopard, lo que pasa es que Apple supo reaccionar de forma coherente y además de estrenar algunas características novedosas, incluía un nuevo look&feel que le hacía distanciarse de sus anteriores versiones.

Tiger fue el primer gran sistema operativo de Apple, el primer Mac OS X que dejaba alucinado en todos los sentidos. No sólo funcionaba bien, además era rápido y tenía algunas características que dejaban con la boca abierta a todo el mundo que lo probaba.

Mac OS X 10.4, el comienzo de una nueva era

Apple pulió un montón de detalles con Tiger pero además de eso incorporó algunas novedades que dejaron con la boca abierta. Tiger era el mejor sistema operativo de Apple creado hasta la fecha y eso se notaba en la mayor parte de detalles del sistema operativo.

Además de todas esas mejoras internas, el sistema operativo contaba claramente con unos pilares que sustentaban todo lo demás y que hacían de él una obra maestra del Software.

  • Brushed metal. Mac OS X 10.4 fue la primera versión de Mac OS X que recibía una modificación en su diseño desde la primeras versiones, aunque todas habían recibido algún que otro cambio, 10.4 fue la que introdujo el mayor de todos. El acabado Brushed metal pasaría para siempre como uno de los acabados más bonitos de ventanas que ha tenido un sistema operativo. Aunque hoy en día luce un tanto “obsoleto”, durante su presentación la gente quedo literalmente alucinada con el acabado del mismo, las antiguas lineas de las preferencias daban paso a un nuevo y brillante acabado metálico que lucia francamente bien en los nuevos monitores planos de la compañía.
  • Safari 2. Uno de esos programas que estrenaban ese acabado era Safari 2, la primera versión “usable” del navegador que hoy conocemos. Su principal novedad, además de corregir un montón de fallos, era el uso de pestañas por primera vez. Ahora parece algo básico pero en el 2004 no era algo tan común y de hecho era una opción que tenías que activar en las preferencias puesto que no estaba activada por defecto… como cambian los tiempos.
  • Spotlight. Otra de las grandes novedades que llegaron con Mac OS X 10.4 fue Spotlight, el primer gran buscador de un sistema operativo. Sucede algo parecido a Safari, ahora nos parece básico, pero en el 2004 Apple dejo literalmente con la boca abierta a miles de usuarios al demostrar como su sistema indexaba todo el HD y era capaz de obtener resultados en cuestión de segundos, el Spotlight actual es claramente superior, pero no hay que quitarle el mérito a Apple por esta primera versión. Yo mismo jugaba los primeros días a esconder los archivos a ver si tardaba más en encontrarlos, pobre inocente… no sabía lo que hacia. Recuerdo incluso con encanto esos días, poner una letra y ver como aparecían todos los resultados como por arte de magia.

  • Dashboard. Otra de las novedades que presentó Apple fue el Dashboard, una característica que despego de forma sorprendente pero que poco a poco fue perdiendo algo de fuelle. La idea es buena y de hecho conozco pocas personas que no lo usen, aunque desde luego no ha sido la explosión que Apple esperaba. Apple presentaba el sistema como una forma de acceder de forma rápida a información y a “Internet”, algo que poco a poco empezaba a llegar a casa de todo el mundo. Si hay algo que le debemos al Dashboard son sus ideas, el iPhone OS (o iOS) nació de las ideas del Dashboard llevadas a un dispositivo móvil, pero en el fondo la forma de programar y muchas de sus funciones fueron heredadas de forma directa de esta característica de Mac OS X.
  • 64bits. Esos numeritos que ahora nos parecen tan normales hace 6 años fueron una revelación, era el fin de los límites, pasar de 128Mb que usábamos todos a poder usar hasta 32Gb de Ram nos parecía toda una locura. Tiger fue el primer sistema operativo de Apple en incorporar APIs del sistema en 64bits, el sistema únicamente contaba con servicios escritos en dicha arquitectura para poder dar servicio a unos monstruos llamados PowerMac G5, Apple presentó equipos 64bits con doble núcleo y cantidades ingentes de memoria RAM y para gestionar toda esa potencia necesitaba un sistema operativo capacitado para ello. Tiger no ofrecía un soporte total para esta arquitectura pero si que permitía hacer uso de los nuevos componentes de los equipos.
  • One more thing… Intel. Casi todo lo que he dicho hasta ahora sitúa a Tiger como uno de los sistemas operativos más interesantes de todos los presentados por Apple, pero por si fuera poco también guarda una curiosa característica. Es el primer sistema operativo de Apple creado para dos plataformas diferentes, Intel y PPC. Aunque la integración con Intel no llegaría hasta la mitad de su ciclo de vida, no podemos dejar de comentar una de las mayores peculiaridades del S.O.

Capturas de Mac OS X 10.4 Tiger

Aunque un sistema operativo presentado hace tanto tiempo podría parece que ha quedado desfasado, lo cierto es que el sistema es completamente usable para muchos equipos y personas que no requieren altas prestaciones, de hecho Apple aún actualiza de vez en cuando el sistema con actualizaciones de seguridad.

En casa aún tenemos un equipo que se usa casi todas las semanas corriendo Tiger y por eso para terminar esta entrada los dejo con unas capturas del sistema operativo que sorprendió a todos y que marco un antes y un después en la historia de Mac OS X.

Redirigido de Applesfera

Escrito por Samuel Campos

Historia: Mac OSX 10.3 “Panther”

Historia: Mac OSX 10.3 “Panther”

Había pasado otra vez poco más de un año y de nuevo Apple volvía a renovar su sistema operativo con una nueva versión, Mac OS X 10.3 también conocido como “Panther”. Apple pretendía volver a cobrar 129 $ por él aunque los compradores recientes de un Mac tendrían opción a actualizarse de una manera gratuita. Otra vez, tal como había ocurrido con Jaguar, tendríamos un rediseño total del packaging de esta nueva versión.

Tal como había comentado en el anterior artículo de esta serie de especiales, tras mi paso por una agencia de diseño, donde se utilizaba Mac OS 9, mi reencuentro con los Mac se produciría años después con esta nueva versión de Mac OS X y no pude salir de mi asombro por el profundo cambio que habían experimentado en la marca de la manzana. El entorno gráfico del que ya hemos hablado anteriormente, era sorprendente y aunque las bases se habían asentado, es en esta versión de Mac OS X donde se pulieron dando lugar a gran parte de lo que tenemos ahora.

Esta sería una nueva versión de Mac OS X hecha para durar, no en vano Tiger fue lanzado casi dos años después. Apple siguió con sus sutiles cambios estéticos en lo que a entorno y usabilidad se refiere, vamos a realizar un repaso de todo lo que supuso esta nueva versión de Mac OS X.

No, no se espanten, no fue así el Packaging de Panther, pero tras el lanzamiento de Jaguar, muchos no se pudieron resistir para hacer la broma. Panther trajo consigo nuevos cambios en el corazón del sistema, algunos tan profundos que lo llevaron a ser incompatibles con algunos Mac más antiguos. La nueva ROM imposibilitaba la instalación de este sistema en Macs como los PowerMac G3 beige y los PowerBook G3 Wall Street.

Pequeñas pinceladas de diseño, en los detalles se encuentra el secreto

Aún con todo el trabajo que restaba por hacer para mejorar el rendimiento general del sistema, Apple seguía introduciendo ligeros pero importantes cambios en el diseño general de la interfaz gráfica. El diseño de Aqua, presentado hacía ya tres años, traía lógicamente multitud de reminiscencias de los sistemas anteriores. Muchos de sus elementos como las barras de las ventanas o los fondos de los menús eran un simple lavado de cara de lo que ya existía.

Pero tal como pueden ver en la imagen, la trama de fondo en los menús había sido suavizada otorgándole a mi parecer una mayor legibilidad. También veríamos en esta nueva versión como cambiarían la selección de iconos o los menús contextuales, también serían rediseñados muchos de los iconos propios del sistema como el Finder o el panel de preferencias. El conjunto de todos estos pequeños cambios contribuyeron a un suavizado que haría mejorar la percepción del sistema, llegando incluso al caso en el que si tras estar una temporada utilizando Panther, volvías a utilizar Jaguar, te resultaba extraño.

Quartz Extreme, incluido en Jaguar había descargado mucho trabajo gráfico del procesador central para pasárselo a la gráfica y esto se notó en esta versión del SO con la cantidad de efectos que se incluyeron en las transiciones de ventanas.

Nuevas funcionalidades y mejoras de rendimiento

Entre las nuevas características más destacables de este nuevo sistema, yo destacaría la barra lateral en la ventana de Finder, dando acceso a los elementos más destacados del sistema, como la carpeta de aplicaciones, documentos, usuario… Ahora seguro que se te antoja necesaria y no sabrías vivir sin ella (yo no al menos).

Pero también trajeron dos novedades importantes, una fue el intercambiador de aplicaciones, el cual se accedía con la combinación de teclas “Comando + Tabulador” y nos permitía cambiar rápidamente de aplicación.

Y otra fue exposé, característica que me llamo enormemente la atención en su momento por la terrible funcionalidad a la hora de buscar una ventana determinada. Las esquinas activas permitían mantener un orden extremo en el caso de haber abierto demasiadas aplicaciones. Panther fue el primer Mac OS X en el se permitía funcionar a 64bits con procesadores como el PPC G5, que lo soportaba. También era posible cambiar de una manera rápida entre diferentes usuarios del mismo Mac sin la necesidad de tener que cerrar sesión de un usuario para abrir otro.

Este fue el verdadero catalizador de usuarios hacia la nueva plataforma, el sistema se comportaba como debía, incluía mejoras como las que hemos comentado o incluso Safari. Safari llevaba un tiempo en el mercado, y se había incluido en una de las últimas actualizaciones de Jaguar, pero fue en Panther donde se introdujo a bombo y platillo. Ante la desidia de Microsoft y Netscape con sus navegadores para la plataforma Mac OS X, sin apenas mejoras, Safari supuso una autentica revolución. Era rápido y respetaba los estándares, cosa que no era muy habitual por aquella época. Aún con la dificultad que implica desarrollar un navegador desde un principio, Apple había hecho muy bien sus deberes.

En definitiva, Panther fue un SO diseñado para durar, no había la urgencia de versiones anteriores para tapar fallos del mismo. No en vano Apple alargó la vida en casi los dos años, que fueron los que tardó Tiger en salir a la luz, pero ese será el próximo tema en la siguiente sección de recapitulación histórica de Mac OSX.

Redirigido de Applesfera

Escrito por Aitor Carbajo

Historia: Mac OS X 10.1 “Puma” al rescate del sistema

Hoy en día, cuando pensamos en Mac OS X, lo vemos como un sistema operativo muy valorado, robusto y con muy buena reputación. Pero incluso las mejores leyendas tienen un comienzo tortuoso, y quizás por ello, se hacen más fuertes y aprenden de sus propios errores. Mac OS X 10.1 “Puma”, fue una versión lanzada en plena alerta roja. La reputación de Mac OS X estaba en juego y Apple lo sabía.

Después de hablar de los precedentes históricos que desembocaron en la creación de Mac OS X, ha llegado el momento de hacer un rápido análisis por los puntos destacables de cada revisión. En la entrada anterior de la historia de Mac OS X comentábamos los difíciles comienzos del sistema operativo, con una versión (“Cheetah”) inestable y plagada de errores.

El problema, es que el lanzamiento de Cheetah ya no estaba en una iteración de prueba, sino que fue lanzada al público. Ello generó una desconfianza tremenda en los usuarios, que veían que ni siquiera la propia Apple apostaba por el nuevo sistema operativo: Los Macs se seguían vendiendo con Mac OS 9. Y la percepción de los que lo probaban no era nada buena. Había que hacer algo.

Mac OS X 10.1 “Puma”, es urgente

La compañía entendió que la prioridad era solucionar los múltiples bugs que asolaban el sistema operativo, incrementar el rendimiento general, y añadir funcionalidades. Se dejó aparte cualquier rediseño del interfaz gráfico, entendiéndose que no era necesaria ninguna renovación en este sentido y focalizando los esfuerzos de los ingenieros en “revivir” al paciente sobre la mesa de operaciones. En un tiempo record, 6 meses después, Apple lanzó al mercado una nueva versión de Mac OS X.

Sin embargo, no se libró de las críticas: La gente no entendía porqué era necesario aumentar de versión un sistema operativo respecto al anterior, si lo “único” que hacía era resolver problemas graves que deberían haber estado solucionados en la primera versión. Algunos, incluso rechazaron el nuevo Mac OS y prefirieron seguir con el sistema 9 mientras no observaran un cambio sustancial en él.

Por todo ello, Apple ofreció gratuitamente la nueva versión de Mac OS X a todos los que compraron la primera versión. Y lo ofrecía por 129$ para aquellos que querían actualizar desde Mac OS 9. También respondió de forma rotunda a aquellos que cuestionaban la confianza de la compañía en el nuevo sistema, haciendo de Mac OS X el sistema operativo de serie en todos los Macs lanzados a partir de Octubre de 2001. ¿Conseguirían cambiar la negativa primera impresión de la prensa, y lo que era más importante, atraer a los sumisos usuarios de Mac OS 9?

Rotundamente mejorado, pero no era la alternativa aún

Las primeras pruebas de Puma sorprendieron gratamente a los poco convencidos usuarios preliminares: El rendimiento se aceleró y parece que la estabilidad se comportaba de manera decente, a pesar de que todavía quedaban muchos bugs por resolver. El equipo de desarrollo se encargó de corregir por orden de criticidad aquellos más urgentes, y el resto prometió resolverlos en sucesivas actualizaciones.

Se escuchó mucho a los usuarios. Debían hacer porque, de no haber sido así, los propios usuarios dando la espalda a la compañía podrían haberla sentenciado de muerte justo antes de demostrar la potencia que prometía Apple con el nuevo sistema operativo. Así, a pesar de que la interfaz apenas fue retocada, se introdujeron mejoras sugeridas por los compradores de Cheetah para mejorar la usabilidad general del sistema.

Por ejemplo, situar el dock en los laterales de la pantalla. En Cheetah se podía conseguir mediante un truco para desarrolladores desde el Terminal, pero ahora la opción estaba clara y disponble. Se mejoró la velocidad al minimizar las ventanas, proponiendo una alternativa más veloz al “efecto Aladino” como era el escalado progresivo.

Otro cambio importante fue el del Panel de preferencias. Apple entendió que no tenía ningún sentido ordenar las funcionalidades del sistema por orden alfabético, y las separó por categorías, mucho más fáciles de localizar y más ordenadas. Más cambios afectaron a funcionalidades de las cuentas de usuario, gestión de pantallas, muchos más drivers de impresoras incluídos con Mac OS X “listos para usar”… en definitiva, se notaban las sugerencias de la gente. Y el sistema operativo empezaba a “moverse” decentemente… ¿Que le pasaba entonces a Mac OS X?

Las máquinas necesitaban una puesta a punto

La actualización más importante que se le podía hacer a un Mac de la época, pasó a ser la memoria RAM. El sistema de uso de la memoria empleado en Mac OS 9 y anteriores era completamente conservador comparado con el “agresivo” uso que necesitaban las nuevas tecnología de Mac OS X, y su memoria virtual. En pocas palabras, aunque Apple sólo pedía 128MB mínimos de RAM para Puma, sólo con 512MB se empezaba a ver su potencial.

Los posteriores iMacs, al incluir Mac OS X de serie, debían incrementar también la memoria RAM prevista para su salida de fábrica, si no querían causar en el usuario una sensación errónea al pensar que era el sistema operativo el que no podía con la máquina. Era el momento de las actualizaciones de memoria, la factura que los maqueros debíamos pagar por las ventajas de un sistema gráfico sorprendente.

Justificando Puma: Las nuevas funcionalidades

Apple no quería dejar la sensación de “simple” actualización con Puma, con lo que integró algunas funcionalidades completamente nuevas en el sistema operativo, y mejoró otras que ya existían. Por ejemplo, en pleno auge del DVD, se integró un reproductor software de DVD en Mac OS X, mientras que los iMacs ya lo podían montar como opción. Además, la grabación de CD’s y DVD’s se mejoró desde el Finder y iTunes.

Se añaden las funcionalidades de los teclados de Apple como aumentar y bajar el volumen, expulsión de disco, silencio… mostrando el icono en pantalla (que se han mantenido hasta nuestros días de forma casi inalterada). OpenGL mejoró sustancialmente para mejorar la sensación de “velocidad” en el escritorio, cuando hacemos uso de la aceleración gráfica para mostrar efectos. Fue un cambio muy apreciado por los usuarios.

Muchas aplicaciones mejoraron: A iTunes se le añadieron los controles contextuales de control de reproducción en el Dock, en el Terminal se implementó el soporte para distintos juegos de caracteres internacionales… Finder también recibió múltiples pequeños cambios sugeridos por usuarios, a pesar de que uno de ellos, muy demandado, seguía sin estar implementado: Las etiquetas en los nombres de archivos.

…y sin embargo, se mueve

El mundo de la informática reconoció el esfuerzo de Apple y el interés mostrado para conseguir “limpiar” su sistema operativo de los problemas con los que comenzó, y la prensa lo reconoció como el primer Mac OS X “interesante” y con visión de futuro… pero mucha gente coincidía en que necesitaba madurar, y que Mac OS 9 seguía ganando la batalla.

Sin embargo, con el paso del tiempo, la historia de la informática mira ahora a ese momento para calificar a Puma como un punto de inflexión dentro de la línea temporal de los sistemas operativos de Apple. La compañía, cambió la jugada. Volvió a plantearse el camino para solucionar los problemas que tenía pendientes, y preparó la más completa revisión de un sistema Mac OS X que se recuerda.

En verano de 2002 lanzó Mac OS X “Jaguar”. Para muchos, el auténtico Mac OS X que Apple llevaba años prometiéndonos, aqui su historia.

Redirigido de Apple Weblog

Escrito por Pedro Aznar

Un momento en la historia: Mac OS X 10.2 “Jaguar”

Los comienzos siempre han sido difíciles, más si cabe cuando te encuentras ante los lastres que acarreaba Apple a lo largo de estos últimos años. Corría el año 2002 y ya habían pasado cinco años desde la vuelta de Steve Jobs. Apple había dado un paso importante con un radical lavado de cara a sus computadoras con la salida del iMac, pero hacía falta un sistema operativo que lo respaldara. Los primeros pasos ya habían sido dados, como hemos visto en entradas anteriores, pero aún así Apple tenía que dar la puntillada final a sus usuarios y convencerles de que el salto de Mac OS 9 a Mac OS X era necesario.

Apple con Jaguar no solo dio un salto cualitativo en lo que a estabilidad y nuevas características se refiere, sino que también realizó un profundo lavado de imagen en su estrategia de marketing. Para empezar introdujo un par de nuevos conceptos, definir su producto no con una numeración (que la tenía) sino también con un nombre. El sistema operativo fue bautizado con el nombre de un agresivo felino, Jaguar y no solo quedaría ahí la cosa, puesto que habría un cambio de tipografías y diseño de la caja mucho más llamativo de lo que era hasta ahora.

Otro cambio significativo radicó en el hecho de que con cada copia se proporcionaban tres CD´s, dos de ellos con el sistema operativo propiamente dicho, mientras que el tercero incluía las herramientas para desarrolladores. Ya no se incluía una copia de Mac OS 9, como habían hecho en anteriores versiones, ahora si querías utilizar Mac OS 9, debías tener tu propia copia. Este era otro guiño de Apple al usuario para hacerle ver que esa era su apuesta y debía renovarse o morir. Pero afortunadamente no fueron meros cambios estéticos, el nuevo sistema traía más argumentos y esta vez en forma de Software.

Los primeros avances se han producido, es hora de asentar lo aprendido

Se había rediseñado el entorno, tal como nos comentaba Pedro Aznar en su anterior artículo, y parecía que por fin, el rendimiento general del sistema había sufrido un incremento, pero aún había que demostrar más. Este seria la primera versión de Mac OS X donde desaparecería el “Happy Mac”, el Mac sonriente que aparecía al arrancar tu computadora. A partir de ahora veríamos la manzana gris oscuro en el centro de la pantalla.

Pero el núcleo del sistema operativo, que como todos saben, era (y es) Unix sufrió una importante mejora. Se incluyeron líneas de comando específicas para manejar servidores de ficheros SMB en Windows, por lo que la interactuación con estas redes sería mejorada considerablemente. También haría acto de aparición Bonjour (Rendezvous) tecnología que nos permitiría mejorar la comunicación con impresoras y otros ordenadores en red, facilitando y acelerando el uso de estos dispositivos. CUPS (Common Unix Printing System) permitiría configurar nuestra máquina como un servidor de impresión aceptando peticiones de clientes y redistribuyendolas.

Otras de las novedades presentadas junto con el sistema fueron el Finder, que nos permitiría realizar búsquedas en cualquier ventana del explorador de ficheros. Mail, el gestor de correo electrónico para Mac trajo mejoras y Quartz Extreme, que sería el causante de descargar trabajo al procesador central en tareas gráficas del sistema para pasárselas a la tarjeta de vídeo. Todo esto recayó evidentemente en los requisitos necesarios para hacer correr de manera fluida el SO sobre los actuales Mac, ya que aunque Apple estipulaba unos requisitos mínimos de 128 MB en lo que respecta a la memoria RAM, la realidad hacía aconsejable poseer 256MB o incluso 512 MB para que funcionase suavemente.

En Internet está el futuro, adaptemos el sistema a la red

Si años antes, Apple creía firmemente que mantener una unidad de diskette en sus Mac era un sinsentido haciéndola desaparecer, ahora apostaba firmemente por el futuro de la World Wide Web. Aparece de golpe y plumazo la agenda de direcciones, donde mantener ordenados todos los medios para poder comunicarse con nuestros contactos. Email, página web, teléfono… También aparecía iChat completamente integrado con esta nueva libreta de direcciones, así como Mail.

Pero todavía eran programas que adolecían de ciertos fallos, cumplían perfectamente su cometido, pero todavía eran inestables. Mail había mejorado sensiblemente, soportaba SSL, se integraba perfectamente con la agenda e iChat y había sufrido un rediseño en la interfaz gráfica y mejoras en los filtros de correos.

Finder, al permitir búsquedas en cada ventana, descargaba de trabajo al encargado de estas tareas hasta entonces, Sherlock, que sería reorientado. Se orientaría a la búsqueda de recursos online como busqueda de direcciones, viajes, subastas, compras…

GUI del programa Sherlock

Otra aplicación interesante que apareció junto con esta nueva versión de Mac OS X fue Inkwell, un programa de reconocimiento de escritura capaz de reconocer textos en Inglés, Francés y Alemán.

Mac OS X ya había cogido carrerilla, pero aún le quedaban importantes pasos que dar. En el siguiente artículo hablaremos de Panther, que sería el primer Mac OS X con el que tomaría contacto tras utilizar Mac OS 9.

A mi entender, las dos siguientes versiones de Mac OS X, Panther y Tiger, serían las más revolucionarias y las que asentarían el sistema operativo que conocemos hoy en día, pero esa historia la contaremos en próximos artículos.

Redirigido de Applesfera

Escrito por Aitor Carbajo

10 años de Mac OSX: La vida antes de OSX

El 13 de Septiembre de 2000, Apple liberó la primera beta pública de Mac OS X, en nombre en clave “Kodiak” y enseñó al mundo como sería su próximo sistema operativo.  Desde ese momento, OSX a pasado por varias facetas, cambiando, poniendo y quitando en búsqueda de un funcionamiento y modo de operación amigable e intuitivo para el usuario. El lanzamiento de Snow Leopard el verano pasado demostró la excelente salud que todavía tiene nuestro sistema operativo: Disfrutémoslo, conozcamos más cosas de su pasado y hablemos de su futuro.

Como todas las grandes historias, el nacimiento de Mac OS X tiene muchas otras detrás. Materializa el esfuerzo de una Apple renovada y con muchos problemas por salir adelante como compañía, y hoy hablaremos de la conjunción de energías y sucesos que fueron necesarios para crear el sistema operativo que conocemos hoy en día.

La historia del nacimiento de nuestro actual sistema operativo comienza con una traición. Steve Jobs es apartado de Apple, la compañía de la que él fue fundador, por el consejo directivo ya que lo consideraban “destructivo” y “perjudicial” para el resto de la empresa. Jobs centraba los mejores recursos de la empresa en el equipo Macintosh y aquello estaba erosionando gravemente la imagen de Apple. Por ello, Jobs es expulsado de su propia compañía por la gente que él mismo puso a sus mandos.

Con 30 años de edad, y el ímpetu necesario para empezar de nuevo, decide avanzar y pensar en crear algo nuevo, una compañía que también fabrique hardware y software simultáneamente, pero que sean la evolución de una empresa caduca como le parecía Apple tras su expulsión. Así nació NeXT Computer, creando ordenadores basados en la arquitectura Motorola 68030… y un sistema operativo nuevo llamdo NeXTSTEP: El Big Bang de lo que hoy conocemos como Mac OS X.

Y es que la Apple de mediados de los 90 pasaba una de las mayores crisis de su corta historia: Sus productos sin carisma y quizás demasiado caros y adelantados a su época no calaban en un mercado al que le faltaba madurar. Y todo era culpa de su software. Los sistemas previos a Mac OS X adolecían problemas graves de diseño, y algunas versiones preliminares de System 8 entregadas a los desarrolladores fueron calificadas de completo desastre: Cuelgues espontáneos, problemas en la interfaz, errores graves en el sistema de archivos…

Gil Amelio, el presidente de Apple de la época, quería acabar con negocio de los sistemas operativos en Apple. Dio órdenes de paralizar cualquier proceso de desarrollo de un nuevo sistema, aunque en la segunda mitad de los 90 apareció System 9, que no era más que una versión corregida de la anterior. Necesitaban un nuevo sistema operativo para sus máquinas.

Apple mostró interés por la arquitectura x86 con un proyecto curioso, localizado entre 1992 y 1993, llamado “Star Trek”. Exactamente, como la serie de televisión, utilizando la broma y parafraseando la frase de la franquicia de ciencia ficción: “Para llegar donde ningún Mac ha llegado antes”. Se consiguió un System 7 funcionando en un Intel 486 de la época. El problema era que el System 7 tenía varios problemas que tenían que solucionarse independientemente en la nueva arquitectura, y el proyecto Star Trek fue cancelado por inviable.

Ve el video en el sitio original.

¿Un “I’m a PC” vendiendo Macs en 1996? No es John Hodgman, sino un claro ejemplo de la dirección equivocada que estaba tomando Apple, y una demostración de como NO vender productos.

Apple no estaba como para perder el tiempo en búsquedas, y la compañía rozaba la bancarrota. Mientras tanto, a NeXT se mantenía a flote: Había conseguido colocar sus máquinas en el sector educativo y eso significaba contratos importantes y más dinero con el que seguir desarrollando su software. Fíjaos en la importancia que tuvo NeXT en el mundo académico que Tim Barners Lee, el inventor de la World Wide Web, creó el primer servidor de Internet del mundo en un ordenador NeXT.

Apple no tenía opción: Era el momento de devolver las acciones a los inversores y cerrar para siempre. Sin embargo, una decisión in extremis hizo que alguien de Apple visitara a un tal Steve Jobs de NeXT, y le planteara un reto: “Vuelve a tu compañía, sálvala de la quiebra, y será tuya de nuevo.” Las malas lenguas de la época decían que esto era una excusa de la directiva caduca de Apple pare demostrar que la compañía estaba muerta y minar la confianza del público en Jobs. Pero ocurrió algo: Jobs dijo “Volveré”. Y tenía sus propias condiciones y un plan agresivo para salvar a Apple.

En el campo de los sistemas operativos, que es el que tocamos hoy, el objetivo era crear algo nuevo… Pero él ya tenía algo nuevo, se llamaba NeXTSTEP y su solidez venía avalada por su uso en el campo de la investigación. Con ésta base, Jobs comenzaría a edificar el edificio en el que todos vivimos hoy en día.

Ve el video en el sitio original.

Un vídeo clásico de Steve Jobs mostrando una demo de… NeXTSTEP. Más de 35 minutos que no tienen desperdicio: ¿Cuántas cosas reconocen de ese sistema operativo en Mac OS X?

Pero se guardó un secreto. En ese momento, Steve Jobs sabía muy bien como estaba el mercado de los sistemas operativos, y sin darle mucha importancia se guardó un as en la manga con NeXTSTEP, quizás la característica más importante de todas: Era un sistema operativo multiarquitectura. ¿Que significa? Ni más ni menos que el mismo sistema operativo puede ser compilado para PowerPC… o para Intel.

Era un momento de guerra fría. Jobs sabía que IBM tenía unos muy buenos procesadores pero quería resguardarse de lo que pudiera venir. En ese momento nació un proyecto ultrasecreto, que muy pocos en la compañía conocían, bajo el nombre en clave de “Marklar”. Marklar era ni más ni menos que la compilación alternativa de cada una de las versiones de Mac OS X, comenzando desde 10.0… sólo “por si acaso”. Con el paso de los años, Apple se mostró desconforme con el rendimiento de los PowerPC y en 2005 comunicó al público la decisión del cambio de procesadores a Intel. Ellos ya habían estado probando estas versiones anteriores en prototipos de Macs secretos con tecnología Intel x86. En Enero de 2006, la semilla del proyecto Marklar se materializa en el primer Mac con procesadores Intel: El iMac con sistema operativo Mac OS X 10.4 “Tiger”, del que hablaremos en las próximas semanas.

El nacimiento de Mac OS X se basó pues en NeXT para comenzar, pero más que en su tecnología, se absorbió su esencia: Su interfaz de usuario fácil de utilizar y que permitía a un usuario sin experiencia en ordenadores un control mucho mayor de su máquina. Además, tenía muy en cuenta el uso de redes para su utilización (sin duda uno de los factores del éxito en el ámbito académico), lo que fomentaría que el futuro Mac OS X estuviera construido integrando Internet y facilitando la conectividad a redes desde el núcleo de su sistema operativo.

Steve Jobs, sin embargo, comenzó primero el saneamiento de Apple por el apartado de hardware: Consideró que las máquinas de Apple estaban muy diversificadas (cámaras digitales, PDAs, impresoras, ordenadores) y que tenían que concentrar las energías para crear un nuevo Mac, una pieza que dejara atrás cualquier cosa vista y que, verdaderamente, la gente pudiera percibir como “revolución”. Señoras y señores, en ese momento nació el iMac G3, uno de los ordenadores que más premios de diseño se ha llevado en la historia de la informática, y el estandarte de una nueva generación de máquinas.

Pero todavía incluía el System 8 (rebautizado como el primer Mac OS 8). El nuevo y supersecreto sistema operativo todavía no estaba listo. Había mucho que hacer, y Apple estaba en un punto en el que no podían cometer errores. Jobs reunió al equipo de diseño original de NeXTSTEP, y trabajaron junto con los diseñadores de los nuevos Macs para volver a ofrecer una experiencia de uso equivalente a la que el mundo de la informática vivió en 1984 con el nacimiento del Macintosh original y su interfaz gráfica.

Se pusieron manos a la obra. Ahora un núcleo UNIX dominaría por primera vez un ordenador Apple. El ultrasecreto Mac OS 10 cambió el “10” por una X jugando con la X de los productos UNIX. El mejor sistema operativo del mundo comenzaba a tomar forma. Las sorpresas estaban por llegar.

Y así, de esta forma, es como comienza nuestra historia. Una gran historia.

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Escrito por Pedro Aznar

Prototipos de tablet diseñado para Apple… hace 20 años

El campo de la tecnología es uno de los que más rápidamente avanza en espacios cortos de tiempo. No hay más que ver los ordenadores y dispositivos electrónicos que teníamos hace sólo 10 años y los que tenemos hoy en día. ¿Quien imaginaba algo parecido a un iPhone a finales de los 90?

Sin embargo, parece que Apple ya estaba dispuesta hace más de 20 años, a investigar el mercado y las posibilidades de los tablet. En 1989, lanzó una propuesta a algunas empresas de diseño industrial sobre un proyecto de este tipo. Recordemos que en aquel momento, la Apple de entonces era distinta, y ni Steve Jobs, ni Jonathan Ive estaban allí para contestar estas preguntas.

El proyecto estaba definido en dos páginas, y definía las características básicas de una “tabla” rectangular con una dimensiones específicas, una indicación del tamaño de la pantalla y un peso aproximado. A estas empresas de diseño, Apple les pedía dos diseños con cinco casos de uso en situaciones cotidianas, y sólo tenían 30 días para presentarlas.

Una compañía llamada Smart Design presentó su propuesta, elaborada por un grupo de cuatro personas a las que les apasionó el proyecto. Tomaron como base el diseño de los Mac de la época, las carcasas minimalistas (para la época) y el blanco-beige del Mac original, así como las líneas típicas de su apariencia.

La imagen que ven en las imagenes fue el primer concepto que se materializó (aunque sólo era una maqueta, no funcionaba realmente) de entre la pila de diseños preliminares que se descartaron de la mesa de trabajo. La carcasa perforada permitiría utilizar altavoces incorporados dentro del propio dispositivo, y el tamaño del producto se acercaba bastante a las especificaciones de Apple.

Además, imaginaron un futuro en el que el almacenamiento de datos consistiera en tarjetas de un tamaño similar a las de crédito, y su tablet tenía una apertura superior que se utilizaba como lector de estas tarjetas. Por supuesto, en la época todavía no existía algo así, pero ellos pensaron que algún día las revistas y los catálogos se distribuirían de esta forma (Internet todavía no existía).

Otra de las características impresionantes para la época fue la inclusión en el diseño de una cámara en la parte superior, que capturaría imágenes que directamente se verían en la pantalla para poder ser utilizadas en el dispositivo, para retocar o añadir en nuestros propios trabajos:

En un segundo concepto y más pensado para su uso en el exterior, le fabricaron un sistema de asas circular que lo protegería y ayudaría a facilitar su uso en la mano en plena calle. Por supuesto, todo controlado por un primitivo lápiz táctil:

Como pueden ver, un diseño muy curioso que mantiene alguna de las funcionalidades de los tablets de hoy en día. El autor del post comenta que una vez entregó el diseño, nunca se volvió a saber sobre ellos. Otra compañía también entregó algunos sobre los que no obtuvieron respuesta, aunque unos años después, aquella Apple lanzó el Newton… que cogía conceptos de estos diseños, pero definitivamente era otra cosa.

Luego llegó Jobs y decidio darle receso a Newton, hasta que quizás hace unos años, con la llegada del multitouch retomaron el concepto de Tablet.

Y después de algunos años de rumores, estamos a apenas unos días del lanzamiento del iPad, la llegada a la meta de esta aparente tecnología desubicada hace 20 años.

Redirigido de Applesfera

Escrito por Pedro Aznar