Las 5 reglas de procrastinación
28 enero 2010
La Procrastinación es uno de mis “pecados productivos” favoritos y llevo cayendo en él desde que era niño. Con el tiempo he ido moderando y eliminando sus efectos, y especialmente en los dos últimos años he logrado un relativo éxito en la anti-procrastinación… pero sigo tropezando en la misma piedra.
Y digo que es uno de mis pecados favoritos por el intrincado —y a veces divertido— trasfondo psicológico que se esconde tras él. Cuando estamos a punto de caer en la Procrastinación se produce en nuestro interior un feroz debate con argumentos yendo y viniendo como si estuvieran frente a frente en una justa medieval.
A veces no. A veces atajamos el debate con un simple y contundente: “paso, ya lo haré mañana”. Pero en la mayoría de las ocasiones dentro de nosotros se inicia un debate mental con argumentos a favor y en contra de hacer —o no— la tarea que teníamos prevista. Y por lo general, ese debate cumple alguna o todas estas reglas:
- Justo ahora no es el mejor momento.
- No estoy a tope, no me veo en condiciones.
- Siempre hay algo más atractivo que hacer.
- Buff, es demasiado trabajo.
- Hoy no, pero mañana SEGURO que lo hago (quizá porque el sol brillará con más fuerza)
Sea como fuere, la Procrastinación siempre tiene un efecto: se deja sin hacer la tarea que teníamos que hacer, a la que nos habíamos comprometido o la que habíamos planificado. Y eso siempre tiene dos impactos en nuestro trabajo/vida: cargamos de una tarea extra el día de mañana —siempre y cuando mañana no procrastinemos también, claro—; y además nos estamos cargando de estrés —la ansiedad por la tarea no comenzada que queda pendiente hasta… quizá mañana.
Redirigido de Think Wasabi
Escrito por Berto Pena
0 comentarios





Redes Sociales